Buenas prácticas en seguridad digital: protege tus datos en el día a día
- Autor: Unova Team
- Publicado el: 05 Dic, 2025
- Categoría: Seguridad de la Información
Conoce las principales buenas prácticas de seguridad digital para personas y empresas: contraseñas, autenticación, copias de seguridad, dispositivos, nube, privacidad y cultura de seguridad.
Buenas prácticas en seguridad digital: protege tus datos en el día a día
Nuestra vida, personal y profesional, está cada vez más conectada: trabajo remoto, servicios en la nube, redes sociales, aplicaciones bancarias, contratos digitales, sistemas corporativos, dispositivos móviles e IoT. Esta conexión aporta comodidad y productividad, pero también amplía la superficie de ataque para estafas, filtraciones de datos y fraudes.
La seguridad digital ya no es un tema “solo de TI”. Es una responsabilidad compartida entre personas, empresas y proveedores de tecnología. La buena noticia es que muchas amenazas pueden mitigarse con buenas prácticas simples y coherentes, aplicadas en el día a día.
En este artículo veremos:
- Qué es la seguridad digital en la práctica;
- Buenas prácticas esenciales para cualquier persona;
- Cuidados específicos para empresas y equipos;
- La relación entre seguridad, privacidad y leyes de protección de datos (como LGPD, RGPD/GDPR u otras normas locales);
- Un checklist para poner en práctica en tu rutina.
1. Qué es la seguridad digital en la práctica
La seguridad digital es el conjunto de medidas técnicas y de comportamiento para proteger:
- Confidencialidad: garantizar que solo las personas autorizadas tengan acceso a un determinado dato;
- Integridad: evitar modificaciones no autorizadas o accidentales de la información;
- Disponibilidad: mantener los sistemas y los datos accesibles para quien los necesita, cuando los necesita.
Esto se aplica a todo: correos electrónicos, archivos, aplicaciones, redes, dispositivos, bases de datos, sistemas internos y servicios en la nube. La seguridad digital no es un “producto”, sino una combinación de tecnología, procesos y comportamiento.
2. Buenas prácticas para cuentas y contraseñas
Una gran parte de los incidentes comienza con credenciales débiles o reutilizadas. Por eso, proteger las cuentas es una de las primeras prioridades.
2.1 Utiliza contraseñas fuertes y únicas
Buenas prácticas para contraseñas:
- Evita contraseñas obvias, como fechas de cumpleaños, nombres de familiares, matrículas de coche o secuencias simples;
- Prefiere contraseñas largas (12+ caracteres), combinando letras, números y símbolos;
- Usa contraseñas diferentes para servicios críticos (correo electrónico, banco, redes sociales, sistemas corporativos). Una contraseña filtrada no puede abrir todas las puertas;
- Considera usar frases de contraseña (passphrases) fáciles de recordar y difíciles de adivinar, como combinaciones de palabras aleatorias.
2.2 Usa un gestor de contraseñas
En lugar de intentar memorizar decenas de contraseñas, utiliza un gestor de contraseñas. Te permite:
- Almacenar contraseñas con cifrado fuerte;
- Generar contraseñas complejas automáticamente;
- Evitar anotarlas en papel, hojas de cálculo o notas sin protección.
La única contraseña que realmente necesitas memorizar es la contraseña maestra del gestor, que debe ser muy fuerte.
2.3 Activa la autenticación en dos factores (MFA)
La autenticación en dos factores (MFA) añade una capa extra de protección. Además de la contraseña, necesitas:
- Un código temporal generado por una aplicación autenticadora;
- Una notificación de aprobación en otro dispositivo;
- Una llave física de seguridad (en entornos más críticos).
Incluso si la contraseña es robada, el atacante tendrá más dificultad para acceder a tu cuenta sin el segundo factor.
2.4 Ten cuidado con la recuperación de contraseñas
Los procesos de “olvidé mi contraseña” pueden ser explotados por estafadores. Buenas prácticas:
- Evita preguntas de seguridad fáciles (como “nombre de la madre” o “equipo del corazón”);
- No compartas códigos recibidos por SMS o correo electrónico con terceros;
- Desconfía de contactos que piden “solo el código de confirmación” para resolver algo.
3. Mantén dispositivos y sistemas actualizados
Muchos ataques explotan vulnerabilidades ya conocidas y corregidas por los fabricantes. Cuando las actualizaciones no se aplican, la puerta sigue abierta.
Buenas prácticas:
- Activa las actualizaciones automáticas siempre que sea posible (sistemas operativos, navegadores, aplicaciones);
- Evita usar versiones antiguas de sistemas que ya no reciben parches de seguridad;
- Instala software solo de fuentes confiables (tiendas oficiales o proveedores verificados);
- Elimina programas que ya no utilizas: menos software significa menos superficie de ataque.
En entornos corporativos, es importante que TI cuente con un proceso estructurado de gestión de parches para servidores, estaciones de trabajo, dispositivos móviles y servicios en la nube.
4. Navegación segura y prevención de fraudes
Muchos ataques no comienzan con código malicioso, sino con ingeniería social, cuando alguien engaña al usuario para que él mismo realice la acción peligrosa.
4.1 Cuidado con el phishing (correos y mensajes falsos)
El phishing consiste en enviar mensajes que imitan a empresas legítimas para robar contraseñas, datos o dinero.
Presta atención a:
- Enlaces que llevan a páginas similares a las oficiales, pero con direcciones extrañas;
- Mensajes con un fuerte sentido de urgencia (“tu cuenta será bloqueada”, “último aviso”);
- Solicitudes de confirmación de datos sensibles por correo, SMS o aplicaciones de mensajería;
- Archivos adjuntos inesperados, especialmente ejecutables o comprimidos.
Cuando tengas dudas, no hagas clic: accede al sitio escribiendo la dirección directamente en el navegador o contacta a la empresa por sus canales oficiales.
4.2 Verifica direcciones y certificados
Antes de introducir datos sensibles (como contraseñas o información de pago):
- Confirma que la dirección empieza por https:// y que hay un candado de conexión segura;
- Verifica que el dominio sea realmente el de la empresa (cuidado con letras cambiadas o dominios muy parecidos);
- Evita acceder a sitios sensibles a través de enlaces enviados por terceros.
4.3 Descarga archivos con cuidado
Incluso archivos aparentemente inofensivos pueden contener amenazas. Buenas prácticas:
- Evita descargar archivos de sitios desconocidos o repositorios no oficiales;
- Desconfía de documentos que piden “habilitar macros” o permisos especiales;
- Utiliza soluciones de seguridad (antivirus/EDR) y mantenlas actualizadas.
5. Protege tus datos con copias de seguridad y cifrado
Incidentes como el ransomware, errores accidentales y fallos de hardware pueden causar pérdida de datos. Además, en caso de robo de dispositivos, los archivos pueden ser accedidos por terceros.
5.1 Realiza copias de seguridad con regularidad
Buenas prácticas de backup:
- Realiza copias de seguridad periódicas de datos importantes (documentos, fotos, proyectos, bases de datos);
- Almacena copias en lugares distintos (por ejemplo, nube + medio externo);
- Prueba regularmente la restauración para asegurarte de que el backup funciona;
- En empresas, define políticas claras de retención y responsabilidad.
5.2 Utiliza cifrado en dispositivos y archivos sensibles
El cifrado protege el contenido incluso si alguien obtiene acceso físico al dispositivo o al archivo.
- Activa el cifrado de disco en portátiles, ordenadores de sobremesa y dispositivos móviles siempre que sea posible;
- Considera proteger archivos o carpetas específicos con cifrado adicional;
- En entornos corporativos, utiliza soluciones gestionadas para cifrado de discos y volúmenes, con políticas y claves controladas por TI.
El cifrado no sustituye las copias de seguridad, pero aumenta mucho la protección en casos de robo, pérdida o eliminación inadecuada de dispositivos.
6. Cuidado con redes Wi-Fi y trabajo remoto
Conectarse a cualquier red disponible puede ser tentador, pero conlleva riesgos.
6.1 Evita redes Wi-Fi públicas para actividades sensibles
Al utilizar Wi-Fi en aeropuertos, cafés, hoteles y espacios públicos:
- Evita acceder a banca en línea, sistemas corporativos o información muy sensible;
- Prefiere conexiones con contraseña y autenticación;
- Desconfía de redes con nombres muy genéricos (“Wi-Fi gratis”, “Free Airport WiFi”).
6.2 Utiliza VPN para acceder a recursos corporativos
Las empresas deben ofrecer una VPN (Virtual Private Network) para que las personas colaboradoras accedan a sistemas internos a través de un canal cifrado, incluso en redes no confiables.
Buenas prácticas:
- Activar la VPN siempre que se acceda a sistemas de la empresa fuera de la red corporativa;
- Configurar la VPN con protocolos modernos y cifrado fuerte;
- Restringir el acceso solo a los recursos necesarios (principio de mínimo privilegio).
7. Buenas prácticas específicas para empresas
Además de las medidas individuales, las organizaciones necesitan estructurar la seguridad digital como parte de su gestión.
7.1 Define políticas claras de seguridad
Las políticas ayudan a alinear expectativas y guiar el comportamiento. Algunos ejemplos:
- Política de uso aceptable de recursos de TI (correo corporativo, internet, dispositivos);
- Política de contraseñas y autenticación (requisitos, renovación, MFA obligatoria);
- Política de clasificación y tratamiento de la información (pública, interna, confidencial, restringida);
- Política de dispositivos personales (BYOD), cuando sea aplicable;
- Política de seguridad para trabajo remoto.
7.2 Aplica el principio de mínimo privilegio
No todas las personas necesitan acceso a todo. El principio de mínimo privilegio recomienda conceder solo los permisos estrictamente necesarios para que cada persona haga su trabajo.
- Restringe el acceso a sistemas, carpetas y datos sensibles;
- Evita compartir cuentas genéricas entre varias personas;
- Revisa periódicamente los perfiles de acceso, especialmente en cambios de función o salida de personal;
- Utiliza cuentas administrativas separadas para tareas críticas.
7.3 Supervisa y registra actividades
Los registros y trazas de auditoría son fundamentales para:
- Investigar incidentes de seguridad;
- Detectar actividades sospechosas o patrones de ataque;
- Cumplir requisitos de cumplimiento normativo (leyes de protección de datos, normas sectoriales, ISO 27001, etc.).
Buenas prácticas:
- Registrar accesos a sistemas y datos sensibles;
- Centralizar registros en herramientas de monitorización y correlación;
- Definir alertas para eventos críticos (fallos de inicio de sesión, accesos fuera de horario, grandes volúmenes de exportación de datos).
7.4 Forma y sensibiliza a los equipos
Las personas son la primera línea de defensa, y también el principal objetivo de los ataques de ingeniería social.
- Realiza formaciones periódicas sobre fraudes comunes, phishing, uso de dispositivos y buenas prácticas;
- Adapta el lenguaje al público: TI, comercial, atención al cliente, dirección, etc.;
- Establece canales para resolver dudas y reportar incidentes sin miedo a represalias injustas.
8. Seguridad digital, privacidad y leyes de protección de datos
La seguridad digital está directamente relacionada con la protección de datos personales. Las leyes de protección de datos —como la LGPD brasileña, el RGPD europeo y otras normativas locales— exigen que las organizaciones adopten medidas técnicas y organizativas para proteger los datos frente a accesos no autorizados y situaciones accidentales o ilícitas.
Las buenas prácticas de seguridad digital ayudan a:
- Reducir el riesgo de filtraciones de datos personales;
- Evitar la exposición de información sensible de clientes, colaboradores y socios;
- Apoyar programas de cumplimiento normativo (compliance) y gobernanza de datos;
- Fortalecer la confianza de los titulares de datos y de las autoridades.
A su vez, los proyectos de privacidad (como el mapeo de datos, la revisión de bases legales y las políticas de retención) ayudan a identificar dónde concentrar los esfuerzos de seguridad, evitando que datos innecesarios y sin finalidad clara aumenten el riesgo.
9. Checklist práctico de buenas prácticas en seguridad digital
Para ayudarte en la práctica, utiliza este checklist como guía (personal o corporativo):
- Cuentas y contraseñas
- ¿Uso de contraseñas fuertes y únicas?
- ¿Gestor de contraseñas en uso?
- ¿MFA activada en cuentas críticas (correo, banco, sistemas de la empresa)?
- Dispositivos y software
- ¿Sistemas operativos y aplicaciones actualizados?
- ¿Antivirus/EDR y protección de endpoint activos?
- ¿Programas innecesarios eliminados?
- Navegación y correos electrónicos
- ¿Cuidado con enlaces y archivos adjuntos sospechosos?
- ¿Verificación de HTTPS y dominios al enviar datos sensibles?
- ¿Desconfianza sana de mensajes urgentes que piden datos o códigos?
- Copias de seguridad y cifrado
- ¿Copias de seguridad periódicas de datos importantes?
- ¿Pruebas de restauración realizadas regularmente?
- ¿Cifrado activado en dispositivos y archivos sensibles?
- Redes y trabajo remoto
- ¿Cuidado con Wi-Fi público y redes desconocidas?
- ¿Uso de VPN para acceder a sistemas internos?
- ¿Wi-Fi doméstico con contraseña fuerte y cifrado moderno (WPA2/WPA3)?
- Organización y cultura (empresas)
- ¿Políticas de seguridad documentadas y comunicadas?
- ¿Controles de acceso alineados con el principio de mínimo privilegio?
- ¿Formaciones y campañas de concienciación recurrentes?
- ¿Procesos para respuesta a incidentes y comunicación con titulares?
10. Conclusión: la seguridad digital como hábito, no como evento puntual
La seguridad digital no se resuelve con una única herramienta ni con una formación aislada. Se construye día a día, a partir de hábitos consistentes, buenas decisiones y un uso inteligente de la tecnología.
Para las personas, adoptar buenas prácticas de contraseñas, mantener los dispositivos actualizados, desconfiar de fraudes y hacer copias de seguridad marca una gran diferencia en la reducción de riesgos. Para las empresas, la combinación de políticas claras, controles técnicos, monitorización, formación y gobernanza es el camino para proteger datos, cumplir obligaciones legales y mantener la confianza de clientes y socios.
Consejo extra: si tu organización está avanzando en gobernanza de datos personales y cumplimiento de leyes de protección de datos (como LGPD/RGPD), vale la pena integrar las buenas prácticas de seguridad digital con plataformas que ayuden a centralizar registros, consentimientos, solicitudes de titulares y trazas de auditoría. Esto convierte la seguridad en un pilar visible de confianza, tanto hacia dentro como hacia fuera de la empresa.
Asume el control de tus datos personales.
Gestiona consentimientos y preferencias con transparencia, en conformidad con LGPD/GDPR.