Cifrado en el almacenamiento de datos – Parte 3: gestión de claves, LGPD/GDPR y plan de acción
- Autor: Unova Team
- Publicado el: 05 Dic, 2025
- Categoría: Criptografía
En la Parte 3, descubre por qué la gestión de claves es el corazón del cifrado, cómo alinearla con LGPD/GDPR y sigue un checklist práctico para implementar datos en reposo.
Parte 3 de 3 – Gobernanza e implementación
En las partes anteriores de esta serie vimos los fundamentos del cifrado y cómo utilizar criptografía simétrica y asimétrica en el almacenamiento de datos. Ahora vamos a tratar lo que realmente sostiene todo esto: gestión de claves, conexión con LGPD/GDPR, errores frecuentes y un plan de acción práctico.
1. Gestión de claves: el corazón del cifrado
El cifrado sin una buena gestión de claves es, en la práctica, una falsa sensación de seguridad. Si la clave se filtra, todo el esfuerzo de cifrar los datos pierde valor.
Algunos principios esenciales de Key Management:
1.1 Nunca guardar la clave junto con los datos
Un error habitual es almacenar la clave de cifrado en el mismo servidor (o incluso en la misma carpeta) donde están los datos cifrados. Por ejemplo:
- claves en archivos de configuración sin protección;
- secretos hardcoded en el código fuente;
- variables de entorno expuestas a cualquier proceso del servidor.
Si un atacante compromete el servidor, tendrá acceso tanto a los datos cifrados como a las claves, rompiendo toda la protección. En su lugar, utiliza:
- cofres de secretos (Secrets Manager, Parameter Store, Vault, etc.);
- servicios KMS (Key Management Service) con control de acceso y registros;
- HSMs (Hardware Security Modules) cuando el nivel de criticidad lo requiera.
1.2 Rotación periódica de claves
Rotar las claves reduce el impacto de una posible filtración. Buenas prácticas:
- definir una política clara de periodicidad (por ejemplo, cada 6 o 12 meses);
- automatizar la rotación tanto como sea posible para evitar errores humanos;
- tener un plan para re-cifrar datos antiguos cuando sea necesario.
1.3 Segregación de funciones
No todas las personas que administran la base de datos necesitan acceso a las claves. Y no todos los desarrolladores deben poder descifrar datos de producción.
Una buena estrategia es separar roles como:
- infraestructura (servidores y redes);
- seguridad y gestión de claves;
- desarrollo y soporte.
Esta segregación reduce el riesgo de abuso interno y apoya prácticas de gobernanza más maduras.
1.4 Monitorización y auditoría
El registro y el análisis de logs son fundamentales. Algunos puntos a monitorizar:
- quién solicitó el uso de determinada clave;
- cuándo y desde qué sistema/IP se realizó la petición;
- en qué contexto (producción, preproducción, pruebas).
En una investigación de incidente, estos registros ayudan a reconstruir el escenario con precisión y a tomar decisiones rápidas.
2. Cifrado alineado con LGPD, GDPR y normas de mercado
Prácticamente todas las organizaciones tratan con datos personales en algún nivel. Leyes como la LGPD en Brasil y el GDPR en la Unión Europea exigen que las empresas adopten medidas técnicas y organizativas para proteger esta información.
El cifrado aparece en estas normativas como una de las principales medidas recomendadas. Algunos beneficios concretos:
- Reducción del riesgo regulatorio: los datos personales fuertemente cifrados, con claves bien protegidas, tienden a reducir el impacto legal de los incidentes;
- Mejor postura en auditorías: mostrar políticas de cifrado, gestión de claves y monitorización ayuda a demostrar diligencia;
- Alineación con estándares como ISO 27001, PCI-DSS y otros, que con frecuencia exigen o recomiendan cifrado en reposo.
Importante: el cifrado por sí solo no garantiza el cumplimiento, pero es una pieza esencial de un programa estructurado de privacidad y seguridad.
3. Errores comunes al implementar cifrado en el almacenamiento
Algunas trampas se repiten en muchos proyectos. Entre las más habituales:
- Usar algoritmos obsoletos o inseguros
Algoritmos antiguos como DES o 3DES, o claves con longitud insuficiente, pueden no ofrecer protección adecuada hoy. Prefiere estándares actuales, revisados por la comunidad de seguridad. - “Inventar” algoritmos o protocolos propios
La criptografía casera es una fuente frecuente de vulnerabilidades. Utiliza bibliotecas consolidadas, bien probadas y mantenidas activamente. - Olvidar cifrar copias de seguridad y logs
Muchas organizaciones protegen solo el entorno principal de producción, pero dejan dumps de bases de datos, backups antiguos y logs sensibles en texto claro. - Almacenar claves en texto claro en el código o repositorios
Commits con claves, contraseñas y tokens expuestos son una de las causas más comunes de incidentes. Usa cofres de secretos y buenas prácticas de gestión de credenciales. - Ignorar el impacto en el rendimiento
El cifrado tiene un coste de procesamiento. Es necesario escoger con cuidado qué se cifrará a nivel de disco, base de datos, aplicación u objeto, y probar el impacto. - No probar escenarios de recuperación
De poco sirve cifrar si, en un incidente, no sabes restaurar accesos ni recuperar datos. Prueba regularmente escenarios de desastre y recuperación de claves.
4. Checklist práctico: por dónde empezar (o evolucionar) tu estrategia
Para convertir conceptos en acción, utiliza este checklist como guía:
- Mapear datos sensibles
- ¿Qué tipos de datos personales, financieros o estratégicos almacenas?
- ¿Dónde están (bases de datos, archivos, backups, nube, equipos)?
- Clasificar activos
- separar datos por nivel de criticidad (alto, medio, bajo);
- identificar qué debe protegerse con mayor urgencia.
- Habilitar cifrado de disco/volumen cuando esté disponible
- activar cifrado nativo en volúmenes de nube;
- usar LUKS, BitLocker u otras alternativas en servidores y estaciones de trabajo.
- Evaluar TDE en las bases de datos
- comprobar si el SGBD ofrece cifrado transparente;
- entender el impacto en rendimiento, backup y restore.
- Definir campos sensibles para cifrado a nivel de aplicación
- documentos personales, credenciales, secretos de negocio;
- diseñar cómo cifrar/descifrar y cómo tratar búsquedas e informes.
- Implementar un servicio de gestión de claves
- elegir un KMS o cofre de secretos fiable;
- definir quién puede acceder a cada clave y en qué entornos.
- Combinar cifrado simétrico y asimétrico
- usar algoritmos simétricos para cifrar los datos;
- usar infraestructura asimétrica para proteger las data keys (envelope encryption).
- Documentar políticas y procedimientos
- cómo se crean, rotan y revocan las claves;
- quién es responsable de cada etapa del proceso.
- Monitorizar y auditar
- registrar el uso de claves y accesos a datos cifrados;
- revisar periódicamente eventos sospechosos.
- Formar a los equipos
- desarrolladores, DBAs y equipos de infraestructura deben entender lo básico de criptografía;
- reforzar buenas prácticas para evitar errores clásicos (como claves hardcoded).
5. Conclusión: cifrado como estrategia de negocio
El cifrado de datos en reposo ha dejado de ser un detalle técnico para convertirse en parte de la estrategia de negocio. Las organizaciones que se toman en serio este tema:
- reducen la probabilidad y el impacto de fugas de información;
- protegen su reputación y la confianza de clientes y socios;
- están mejor preparadas para cumplir con LGPD, GDPR y normas de mercado;
- responden a incidentes con mayor claridad, rapidez y transparencia.
Al combinar cifrado simétrico para grandes volúmenes de datos con criptografía asimétrica y una buena gestión de claves, construyes una capa de defensa robusta, alineada con las mejores prácticas del mercado.
Si tu organización aún no tiene una estrategia clara de cifrado en reposo, el mejor momento para empezar es ahora. Da los primeros pasos con el checklist anterior, evoluciona la arquitectura e integra el cifrado en los procesos de gobernanza de datos y privacidad.
Consejo extra: si quieres ir más allá y estructurar la gobernanza de datos personales con transparencia para los titulares y cumplimiento de LGPD/GDPR, explora soluciones como Unova para centralizar consentimientos, registros y evidencias de cumplimiento.
Asume el control de tus datos personales.
Gestiona consentimientos y preferencias con transparencia, en conformidad con LGPD/GDPR.